Conoce a la nueva Zista “Este cambio no es para alardear, ni me creo una Kim Kardashian”

Las faldas bohemias y abrigos deportivos los cambió por vestidos ajustados, las tenis por tacones, y los turbantes y trenzas por un estilizado afro.

La Zista es otra y no solo por haber sufrido una transformación física que la haría pasar desapercibida incluso entre sus fanáticos más fieles, sino porque ella misma siente que tras bajar más de 100 libras es una persona diferente que desea inspirar a quienes sufren de problemas de sobrepeso y obesidad.

“Este cambio no es para alardear de que tengo un bello cuerpo ni me creo una Kim Kardashian. Quiero ser motivación, quiero ser inspiración, porque el problema de obesidad es craso. Tú vas a Estados Unidos y de diez personas, siete son obesas o tienen sobrepeso o dos de ellas tienen obesidad mórbida, y hay mucha gente con talento que se prejuician por eso. A mí me pasó en un momento dado y parte de este cambio fue por eso”, manifestó la cantante urbana de 33 de años.

Maidel Amador Canales, nombre de pila de la artista, llevaba más de ocho años en una lucha por bajar de peso. Como sucede en muchos casos, rebajaba 40 o 50 libras, pero aumentaba  el doble. Hace cuatro años, según relató, un amigo le recomendó que buscara el coaching que necesitaba para enfocarse en su meta con la ayuda del entrenador Anthony Peña.

“Fue un proceso de nueve meses y medio. Bajé 120 libras, entrenaba siete días a la semana, dos veces al día: por la mañana y en la noche. Recuerdo que él me acompañó a comprar una bicicleta y yo iba de mi casa hasta el lugar donde entrenaba y viraba en ella. Fue un proceso bien difícil”, recordó quien llegó a pesar 254 libras.

Aunque aseguró que el peso no fue un factor que la abrumara, sí reconoció que afectaba su desempeño sobre el escenario y que pudo haber contribuido a que su carrera artística no se desarrollara.

“Yo creo que nosotras las mujeres estamos llenas todas de muchas inseguridades y muchos complejos. Ahora lo puedo entender en esta etapa que he logrado combatir mi obesidad, que fue un factor que en un pasado impidió quizás que yo pudiera abrir algunas puertas. Pero no hice el cambio únicamente por eso, lo hice primeramente por la salud, la salud tanto física como la emocional. Yo cantaba uno o dos temas y casi no podía respirar”, indicó.

Afirmó que mientras trabajaba duro por bajar de peso fue que ocurrió su transformación interior.

“Llegó un momento en mi vida en que  me di cuenta  que me tenía que encontrar a mí misma y ahí empezó la transformación, porque entendí que era parte de lo que yo necesitaba hacer para que esta etapa que hoy día empieza pudiera ocurrir”, sostuvo.

Como parte de ese proceso y tras haber rebajado 100 libras, la reguetonera decidió someterse a una cirugía para levantarse los senos y eliminar la piel del abdomen y brazos que le sobraba. Para el procedimiento realizado hace apenas unos meses, viajó a Colombia, donde fue operada por el doctor Ricardo Lancheros, quien además le borró de su rostro su característico lunar.

De su transformación, ese aspecto fue el que más le sorprendió a su mamá,  contó.

“Fue bien impresionante. Cuando mi mamá me vio sin el lunar me dijo: ‘nena, no eres tú’, porque es algo que tú llevas desde pequeña y era mi marca. Cuando vi mis senos… Yo nunca había visto mis senos así, ni de adolescente. Te puedo decir que se me salieron las lágrimas”, expresó.

“Hay momentos en que me veo en el espejo bien bella, bien preciosa, pero a veces no lo creo, pero es más porque uno lleva toda la vida siendo de una forma. Yo tengo 33 años y hace tres años que vine a lograr esto. O sea, yo llevo toda una vida siendo gordita”, continuó.

Con esta imagen nueva, la vocalista incluso ha despertado su lado más femenino. Ahora se interesa por la moda y como muchas mujeres se acoge al dicho de “la belleza cuesta” al tolerar los tacones a pesar de que sus pies le duelan.

“Estoy estrenando nuevo cuerpo. Antes como estaba tan gordita no podía sentarme como me puedo sentar ahora. Como ahora tengo otro cuerpo puedo utilizar otra ropa que demanda que yo tenga un comportamiento, unos movimientos. No es que deje de ser yo, porque sigo siendo yo: Maidel Amador ‘La Zista’ ”, comentó.

Del mismo modo, la cantautora, que llegó a pensar que su carrera musical había terminado, ya está lista para regresar al ruedo artístico, ahora con canciones que reflejan su nuevo yo y de la mano del reguetonero Zion y el manejador Héctor Colón Espinal, de la compañía productora Baby Records.

“Puedo decir que estoy feliz. Le agradezco a Dios, porque no todas las veces el tren pasa por segunda vez. El apoyo del público ha sido enorme. Yo creo que como Dios vio mi esfuerzo, yo estoy viendo lo que él me prometió”, destacó quien se encuentra trabajando en un nuevo disco.

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